Inicio > NOTICIAS > Noticias 2013 > INTERVENCIÓN DE CCHEN EN LA CUENCA DEL TIJERAL: TÉCNICAS NUCLEARES PARA LAS BUENAS PRÁCTICAS AGRÍCOLAS

INTERVENCIÓN DE CCHEN EN LA CUENCA DEL TIJERAL: TÉCNICAS NUCLEARES PARA LAS BUENAS PRÁCTICAS AGRÍCOLAS

INTERVENCIÓN DE CCHEN EN LA CUENCA DEL TIJERAL: TÉCNICAS NUCLEARES PARA LAS BUENAS PRÁCTICAS AGRÍCOLAS

Investigadores de la CCHEN desarrollan estudio FAO – OIEA para intervenir la cuenca del Tijeral como muestra chilena para estudio latinoamericano de impacto de plaguicidas

.

 

¿Cual es el efecto de los plaguicidas en las cuencas utilizadas para la agricultura en nuestro país? Es la interrogante que esperan resolver el equipo de expertos de la Comisión Chilena de Energía Nuclear CCHEN y el Servicio Agrícola Ganadero SAG mediante el proyecto impulsado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO y la Organización Internacional de Energía Atómica, OIEA, en el marco del proyecto regional RLA5061 “Gestión de Calidad de procedimientos integrados para la evaluación y mitigación del impacto producido por contaminantes en productos agrícolas y matrices ambientales en Cuencas de América Latina y el Caribe”.

El Objetivo del proyecto es Implementar y reforzar sistemas de integración analítica en los laboratorios participantes y contribuir a la adopción de sistemas de monitoreo y evaluación de la producción agropecuaria, con el fin de reducir el impacto negativo de la aplicación de plaguicidas en el manejo agrícola, sin afectar la productividad

El estudio realizado en ambientes acuáticos permitirá a los expertos determinar el impacto de los plaguicidas en cuencas de la zona agrícola de Latinoamérica y el Caribe, siendo el sitio de muestreo escogido para Chile, la cuenca del Tijeral.

Se eligió la cuenca Tijeral porque se caracteriza por una alta intensidad de uso agrícola y forestal, encarnando un polo de desarrollo basado en el modelo exportador.

La investigación en esta área tiene como objetivo determinar la presencia de plaguicidas en aguas superficiales de la subcuenca del río Tijeral asociado a la actividad agrícola y forestal, establecer la movilidad y la adsorción de los plaguicidas en suelos asociados a actividades frutícolas, definir la variación de la comunidad bentónica y los efectos toxicológicos de plaguicidas en el área con distinto uso de suelo y generar mapas de calidad de agua y del hábitat para la cuenca.

Una vez teniendo la información ya sean datos de suelo, sedimentos y agua, la idea es poner estos datos en un sistema que sea comprensible para entender qué está pasando con los productos que se están aplicando (plaguicidas) en estos distintos medios. La idea es tener un modelo de estimación de riesgo y ya hemos visto la importancia de conocer incluso los acuíferos. Nosotros no sólo hemos trabajado a nivel de aguas superficiales (…) también nos preocupamos del comportamiento de algunos pequeños organismos que encontramos en el agua y que los utilizamos como bioindicadores para saber cómo reaccionan frente al cambio de manejo agrícola, con el fin de evaluar las buenas prácticas agrícolas, es decir, si estamos haciendo un buen uso de los productos o si podríamos mejorar. La idea es buscar la eficiencia y que no queden residuos en el ambiente”, explicó la Dra. Adriana Nario, investigadora y jefa de la sección de Agricultura de la CCHEN.

Los posibles efectos del uso de plaguicidas están siendo observados y evaluados bajo los protocolos entregados por la FAO – OIEA, estos datos son analizados en reuniones de trabajo en las que participan 15 países de Latinoamérica y del Caribe. En la reunión sostenida este mes en Temuco se avanzó en la modelación y el sistema avanzado de información geográfica para apoyar la gestión de calidad para la evaluación y mitigación del impacto de los contaminantes en los productos agrícolas y matrices ambientales en Cuencas de América Latina y el Caribe.

Ya a dos años desde que se inició el proyecto es posible contar con los antecedentes e información necesaria para levantar un sistema de información geográfica, (SIG) que permita visualizar y comprender la vulnerabilidad, las posibilidades y los potenciales riesgos del uso de plaguicidas.

Estamos aprendiendo modelos, siempre pensando en la estimación, pero utilizando una base real. Incluso podemos determinar en el tiempo como va a ser el comportamiento en un perfil de suelo. Pero como todavía estamos subiendo información, no hay una única conclusión y no podemos decir efectivamente sí estamos bien o estamos mal, sólo tenemos una aproximación”, concluyó la investigadora, indicando que expondrán los datos recopilados.

1 1 1 1 1 Califique este articulo 5.00 (2 Votos)