Coordinación interinstitucional busca optimizar producción y distribución de radiofármacos

El lunes 6 de abril de 2026, autoridades y equipos técnicos sostuvieron un encuentro centrado en la coordinación institucional y la proyección de nuevas líneas de trabajo conjuntas, con foco en el fortalecimiento de la terapia contra el cáncer, en el marco del reciente informe IMPACT impulsado por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), en conjunto con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC), en coordinación con el Ministerio de Salud de nuestro país.

La jornada se realizó en el Centro de Estudios Nucleares La Reina de la Comisión Chilena de Energía Nuclear (CCHEN), donde participaron autoridades y equipos técnicos de la Central de Abastecimiento (CENABAST) y del Instituto de Salud Pública (ISP), en una instancia que combinó visita a instalaciones y espacio de diálogo y acuerdos estratégicos.

Durante la visita, las autoridades recorrieron las instalaciones del Departamento de Producción de Radiofármacos y el reactor RECH-1, con el objetivo de conocer en terreno los procesos de manufactura y las capacidades actuales de producción.

El encuentro se desarrolló en un contexto marcado por la alerta oncológica, lo que sitúa a los radiofármacos como un insumo crítico para el diagnóstico y tratamiento del cáncer, en particular el I-131, los generadores de Tecnecio-99m y los kits fríos, utilizados principalmente en la red pública. En ese marco, uno de los ejes principales fue revisar oportunidades para fortalecer la producción, mejorar la coordinación institucional y avanzar en nuevas iniciativas.

La conversación se vinculó directamente con las conclusiones del informe imPACT, que si bien reconoció avances en la institucionalidad oncológica del país, también identifica brechas en acceso oportuno, equidad territorial y disponibilidad de tecnologías.

Entre sus recomendaciones, el informe plantea fortalecer la capacidad nacional de radiofármacos y mejorar la articulación entre instituciones para asegurar el suministro de insumos críticos. En esa línea, este encuentro buscó aterrizar esas orientaciones en acciones concretas, tanto en el ámbito productivo como en la gestión del sistema.

En este punto, el Director Ejecutivo de la CCHEN, Richard González, destacó que “esta instancia nos permite mirar en conjunto dónde están las brechas y cómo abordarlas. Fortalecer la producción de radiofármacos no es sólo un desafío técnico, también requiere coordinación para asegurar que estos insumos lleguen de manera oportuna a los y las pacientes”.

En este escenario, la participación de CENABAST resulta clave para avanzar en la distribución y cobertura a nivel nacional. La colaboración entre ambas instituciones cuenta con un historial, dado que en 2025 permitió aumentar la disponibilidad de radioyodo, ampliar la atención de pacientes y extender la cobertura hacia regiones.

La jornada concluyó con una conversación orientada a definir líneas de acción concretas, con foco en la optimización de procesos, la exploración de nuevas inversiones y el fortalecimiento de la coordinación interinstitucional. 

Como resultado, se acordó avanzar en la creación de una mesa operativa interinstitucional que permita articular acciones de manera más ágil, complementando la instancia normativa ya existente. El objetivo no es otro que fortalecer la capacidad del sistema para asegurar el acceso oportuno a radiofármacos en el país.

Nueva convocatoria del OIEA avanza con ciclo de presentaciones y fase de evaluación

En el marco de la convocatoria para presentar conceptos de proyectos nacionales del Programa de Cooperación Técnica del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), ciclo 2028-2029, se realizó una ronda de presentaciones por parte de las y los postulantes, junto con instancias de consulta y respuesta con el comité evaluador de las propuestas.

Quienes postularon iniciativas expusieron sus propuestas, abordando los principales alcances técnicos, los impactos esperados y su alineación con las prioridades estratégicas del país. A su vez, el comité evaluador formuló observaciones y realizó consultas, generando un espacio de diálogo técnico que permitió profundizar y clarificar cada iniciativa.

En total, se recibieron 17 conceptos de proyectos, de los cuales 16 avanzaron en el proceso de evaluación, mientras que una propuesta no continuó por no cumplir con las bases de la convocatoria.

Las iniciativas se concentran principalmente en el área de salud, seguida por agricultura y seguridad alimentaria, energía y seguridad/infraestructura tecnológica, ambiente y recursos hídricos. Ello refleja el interés de las instituciones por fortalecer capacidades en áreas estratégicas para el desarrollo del país, en línea con el Marco Programático Nacional.

Este proceso forma parte de la etapa de evaluación contemplada en la convocatoria abierta por la Comisión Chilena de Energía Nuclear (CCHEN), que da paso a la etapa de selección que busca conformar la propuesta país que será posteriormente presentada al OIEA.

El Programa de Cooperación Técnica del Organismo constituye el principal mecanismo de transferencia de tecnologías nucleares hacia los Estados Miembro, promoviendo soluciones concretas en ámbitos como salud, agricultura, ambiente e industria, con foco en el desarrollo sostenible.

Los Proyectos Nacionales, en este contexto, buscan incorporar aplicaciones nucleares como herramientas clave para abordar los desafíos país, desde una mirada técnica, eficiente y con impacto real.

La convocatoria -abierta desde diciembre de 2025- continúa su curso conforme al calendario establecido, con miras a la notificación final de resultados en mayo de 2026.

América Latina da un nuevo paso en el fortalecimiento de la radiofarmacia para el control del cáncer

Entre el 23 y 27 de marzo de 2026 se llevó a cabo en Montevideo, Uruguay, la Primera Reunión de Coordinación Regional del proyecto RLA6095 “Fortalecimiento de la disponibilidad de radiofármacos de alta calidad, seguros y eficaces en función del costo para mejorar el manejo del cáncer”, iniciativa impulsada por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en el marco del Acuerdo Regional ARCAL.

El encuentro reunió a representantes de países de América Latina y el Caribe con el objetivo de fortalecer la disponibilidad de radiofármacos de alta calidad para mejorar el diagnóstico y tratamiento del cáncer en la región.

Durante la reunión, los países participantes presentaron sus planes nacionales, actualizaron metas y coordinaron la implementación de las actividades del proyecto, marcando así el inicio operativo de esta nueva etapa de cooperación regional.

Participación de Chile

En representación de Chile asistió Mauricio Cabrera, profesional del Departamento de Radiofarmacia de la División de Producción y Servicios de la Comisión Chilena de Energía Nuclear (CCHEN), quien actúa como contraparte nacional del proyecto.

Su presencia refuerza el compromiso del país con el desarrollo de capacidades técnicas en radiofarmacia, un área clave para avanzar hacia sistemas de salud más precisos, oportunos y equitativos.

En América Latina y el Caribe, las enfermedades no transmisibles -como el cáncer- representan cerca del 80% de las muertes, lo que posiciona a los radiofármacos como herramientas estratégicas para el diagnóstico temprano, la medicina personalizada y tratamientos más efectivos.

Por otra parte, cabe señalar que -como punto focal de regulación sanitaria de este proyecto- participa el Ministerio de Salud, representado por la profesional Lorena Abarca Salinas.

CCHEN impulsa capacitación en mejoramiento genético de plantas ornamentales

¿Sabías que las técnicas nucleares también se utilizan para desarrollar nuevas variedades de plantas ornamentales más resistentes, diversas y adaptadas a las necesidades del mercado?

Bajo ese enfoque se desarrolla del 9 al 13 de marzo de 2026 el curso nacional de entrenamiento “Nuevas Estrategias en Mejoramiento Genético de Plantas Ornamentales”, instancia de formación especializada organizada por la Comisión Chilena de Energía Nuclear (CCHEN), la Escuela de Agronomía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) y el Centro de Estudios Avanzados en Fruticultura (CEAF).

La actividad, que tiene lugar en dependencias de la casa de estudios superiores en Quillota, se realiza en el marco del proyecto de cooperación técnica CHI5055, orientado a fortalecer la red nacional de investigación en el uso de técnicas nucleares aplicadas al mejoramiento vegetal, con apoyo del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). 

El programa contempla una charla inaugural y un curso intensivo de cinco días, dirigido a investigadores/as, académicos/as y profesionales del sector agrícola interesados en incorporar herramientas avanzadas de fitomejoramiento en especies ornamentales.

La charla titulada “La industria ornamental global, características y cultivos estratégicos para el fitomejoramiento” marcó la apertura del evento, abordando tendencias del mercado, desafíos productivos y oportunidades para el desarrollo de nuevas variedades ornamentales.

Durante la jornada también se presenta el proyecto de cooperación técnica CHI5055 y sus alcances para fortalecer la investigación nacional en el uso de técnicas nucleares aplicadas al mejoramiento vegetal. Esta exposición está a cargo del Dr. Daniel Villegas, investigador del Centro de Tecnologías Nucleares para Ecosistemas Vulnerables (CTNEV) de la CCHEN.

El curso es dictado por el reconocido especialista en fitomejoramiento y desarrollo de nuevas variedades ornamentales, Dr. Rodrigo Barba, quien se desempeña como investigador del Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (CIATEJ), México.

Durante cinco días de trabajo se abordan contenidos clave para el fitomejoramiento de especies ornamentales, incluyendo rasgos biológicos y comerciales de interés, uso de germoplasma silvestre, diseño de programas de mejoramiento genético y aplicación de técnicas como hibridación, poliploidía, mutagénesis y herramientas biotecnológicas, además de estrategias para la evaluación, multiplicación y precomercialización de nuevas variedades.

El programa incluye además sesiones prácticas y espacios de trabajo colaborativo entre investigadores/as y académicos/as.

Chile y el OIEA sellan nueva hoja de ruta nuclear para el desarrollo sostenible del país

El martes 17 de marzo de 2026, Chile trazó una nueva línea hacia el futuro. Se trata del nuevo Marco Programático Nacional (MPN) firmado entre nuestro país y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), suscrito por el Director General Adjunto y Jefe del Departamento de Cooperación Técnica del organismo, Hua Liu, y el Director Ejecutivo (S) de la Comisión Chilena de Energía Nuclear (CCHEN), Richard González, quien actúa además como Oficial Nacional de Enlace.

El acuerdo define las prioridades de cooperación técnica entre Chile y el OIEA para el periodo 2026 y 2032, pero no se queda en el papel, dado que aterriza en desafíos concretos, como mejorar el diagnóstico y tratamiento del cáncer, optimizar la producción agrícola, gestionar los recursos hídricos y fortalecer la seguridad radiológica. Es en ese cruce entre ciencia y política pública donde adquiere sentido.

El MPN es el principal instrumento de planificación entre un Estado y el OIEA dentro de su Programa de Cooperación Técnica. En la práctica, ordena prioridades, traduce necesidades en proyectos y abre acceso a financiamiento, transferencia tecnológica y formación de capital humano especializado.

En Chile, este marco establece seis áreas estratégicas donde la tecnología nuclear tendrá impacto directo en el desarrollo del país: seguridad nuclear y radiológica; agricultura y alimentos; salud -con énfasis en cáncer-; agua y ambiente; energía e industria; y aplicaciones industriales.

En ese contexto, el Director Ejecutivo (S) de la CCHEN, Richard González, destacó el alcance del acuerdo: “Este Marco Programático Nacional transforma la cooperación internacional en capacidades concretas para el país. Nos permite enfocar esfuerzos en áreas críticas como salud, seguridad y cambio climático, asegurando que el uso de la tecnología nuclear tenga un impacto real en la calidad de vida de las personas”.

Aunque el MPN no ejecuta proyectos por sí mismo, sí establece la base para su desarrollo. Es, en rigor, la puerta de entrada para que instituciones públicas, universidades y centros de investigación accedan a cooperación técnica internacional, canalizada en Chile a través de la CCHEN.