
El martes 17 de marzo de 2026, Chile trazó una nueva línea hacia el futuro. Se trata del nuevo Marco Programático Nacional (MPN) firmado entre nuestro país y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), suscrito por el Director General Adjunto y Jefe del Departamento de Cooperación Técnica del organismo, Hua Liu, y el Director Ejecutivo (S) de la Comisión Chilena de Energía Nuclear (CCHEN), Richard González, quien actúa además como Oficial Nacional de Enlace.
El acuerdo define las prioridades de cooperación técnica entre Chile y el OIEA para el periodo 2026 y 2032, pero no se queda en el papel, dado que aterriza en desafíos concretos, como mejorar el diagnóstico y tratamiento del cáncer, optimizar la producción agrícola, gestionar los recursos hídricos y fortalecer la seguridad radiológica. Es en ese cruce entre ciencia y política pública donde adquiere sentido.
El MPN es el principal instrumento de planificación entre un Estado y el OIEA dentro de su Programa de Cooperación Técnica. En la práctica, ordena prioridades, traduce necesidades en proyectos y abre acceso a financiamiento, transferencia tecnológica y formación de capital humano especializado.
En Chile, este marco establece seis áreas estratégicas donde la tecnología nuclear tendrá impacto directo en el desarrollo del país: seguridad nuclear y radiológica; agricultura y alimentos; salud -con énfasis en cáncer-; agua y ambiente; energía e industria; y aplicaciones industriales.
En ese contexto, el Director Ejecutivo (S) de la CCHEN, Richard González, destacó el alcance del acuerdo: “Este Marco Programático Nacional transforma la cooperación internacional en capacidades concretas para el país. Nos permite enfocar esfuerzos en áreas críticas como salud, seguridad y cambio climático, asegurando que el uso de la tecnología nuclear tenga un impacto real en la calidad de vida de las personas”.
Aunque el MPN no ejecuta proyectos por sí mismo, sí establece la base para su desarrollo. Es, en rigor, la puerta de entrada para que instituciones públicas, universidades y centros de investigación accedan a cooperación técnica internacional, canalizada en Chile a través de la CCHEN.
