Tras un análisis realizado por la Corporación Nacional Forestal (CONAF), la Oficina Nacional de Emergencia (ONEMI) declaró controlado el incendio que afectó al cerro Bustamante, en las comunas de Pudahuel y Curacaví, y que alcanzó a consumir más de 600 hectáreas.
Cabe recordar que, para este siniestro originado el domingo 24 de febrero, trabajaron ocho brigadas, además de dos aviones, seis helicópteros, dos camiones aljibe y dos ten tanker, entre otros.
Cercano al lugar de los hechos, se ubica el Centro de Estudios Nucleares (CEN) Lo Aguirre de la Comisión Chilena de Energía Nuclear (CCHEN), emplazado en el kilómetro 20 de la ruta 68, antes del túnel Lo Prado. No obstante, es preciso indicar que, si bien el Centro cuenta con un reactor de investigación científica, este no se encuentra operativo y no tiene combustible nuclear.
Sin embargo, buscando garantizar las máximas condiciones de seguridad de nuestras instalaciones, se realizaron todas las acciones posibles de carácter preventivo, entre ellas, la elaboración de un cortafuego adicional al ya existente en el CEN Lo Aguirre, así como el movimiento de todo material de mediano y alto riesgo.
Es importante hacer hincapié que ninguna instalación nuclear, radiactiva, ni logística de la CCHEN resultó dañada, por lo que no se produjo afectación alguna.
“Felicitamos el profesionalismo y el compromiso de los equipos de CONAF, la ONEMI, la Intendencia Regional Metropolitana, Bomberos, Asociación Chilena de Seguridad, Brigada de Incendios Forestales del Ejército, Comando de Industria Militar e Ingeniería, Municipalidad de Pudahuel y de Curacaví y Carabineros de Chile, entre otros, que concentraron todos sus esfuerzos por controlar el incendio. Asimismo, agradecemos la gran responsabilidad que asumieron las autoridades de gobierno para enfocar todos los recursos que fueron posibles en este incidente y, por supuesto, a todos los integrantes del equipo de trabajo que conformaron la Organización de Respuesta ante Emergencia de la CCHEN, que se constituyó en el lugar desde el primer minuto. A todos ellos, muchas gracias”, señaló Mauricio Lorca, director ejecutivo (s) de la CCHEN.
EsteEsMiAporte: campaña de la CCHEN busca relevar el rol de la mujer en energía (nuclear) y en la sociedad
Cerca de 110 funcionarias trabajan día a día en la Comisión Chilena de Energía Nuclear (CCHEN), en áreas que abarcan desde aspectos logísticos y administrativos, hasta investigación, seguridad, materiales nucleares, radiofarmacia, emergencias y desechos radiactivos, por nombrar algunas.
Precisamente, buscando despertar el interés de mujeres y niñas en el rubro de la ciencia y tecnología, mediante el testimonio de sus propias funcionarias, la CCHEN lanzará la campaña #EsteEsMiAporte, entre el viernes 01 y el 29 de marzo, para conmemorar el Día Internacional de la Mujer.
La invitación es a utilizar la etiqueta #EsteEsMiAporte en las redes sociales, para destacar su rol, tanto en el área de la energía, como en la sociedad, y así promover el interés de mujeres y nuevas generaciones por estudiar y trabajar en temas vinculados a ciencia, investigación y tecnología.
Ello se sustenta en la Agenda de Equidad de Género que impulsan los ministerios de Energía y de la Mujer y la Equidad de Género, y que incluye dentro de su programa la constitución de una mesa de trabajo público-privada que impulsa una mayor participación de la mujer en el sector energético. En paralelo, se estableció una mesa ministerial de género que, a partir de la detección de brechas y barreras, busca eliminar inequidades, situaciones de maltrato y acoso dentro del Ministerio y los servicios relacionados, así como también aportar a un cambio de cultura en relación al rol del hombre y la mujer, en el ámbito laboral.
En ambas instancias participa la CCHEN, mediante la encargada delPlan de Acción sobre Igualdad de Oportunidades y Prevención y Sanción del Maltrato, Acoso Laboral y Acoso Sexual, Bárbara Nagel, jefa de la Oficina Asesora de Desarrollo Estratégico y Energía Nuclear de Potencia, quien trabaja en esta temáticas junto a Rayén Carrasco, jefa de Bienestar de la División de Gestión y Desarrollo de Personas de la Comisión.
“Estamos dando pasos firmes para promover un ambiente que no tolere el acoso ni el maltrato. Asimismo, buscamos avanzar hacia un aumento en número y responsabilidad de las mujeres en nuestra institución. Cabe destacar que el 43% de las jefaturas de departamentos son ejercidas por mujeres, pero ojalá ese número pudiera extenderse también a las altas jefaturas de Dirección”, enfatizó Bárbara Nagel.
Mujeres en energía nuclear
Otra iniciativa que está empezando a tomar forma es la pronta constitución en Chile de la red Mujeres en Energía Nuclear, WiN (por sus siglas en inglés, Women in Nuclear), un espacio interdisciplinario que promueve la participación activa de la mujer en el sector nuclear.
Sobre su implementación en nuestro país, esta comenzó a discutirse durante un taller regional de cooperación técnica organizado por la CCHEN y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) a fines de 2018, que reunió a profesionales de Argentina, Colombia, Panamá, Perú y Chile.
Al taller asistió Melina Belinco, jefa de la Sección Técnico-Administrativa de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), quien además lidera la representación de Argentina en Women in Nuclear.
“Nuestro propósito es generar una red que facilite el intercambio de experiencias, conocimientos y oportunidades de formación profesional, contribuyendo así a fomentar la difusión de la ciencia y la tecnología nuclear a la sociedad”, señaló en esa oportunidad.
Esta red es conformada por más de 6000 miembros de 120 países, entre los que a nivel sudamericano cabe destacar como pioneros a Brasil y Argentina. Recientemente se sumó México, Cuba y Bolivia y hoy, Chile y Uruguay buscan dar sus primeros pasos.
La tarde de este domingo 24 de febrero se inició un incendio en las inmediaciones del Centro de Estudios Nucleares Lo Aguirre de la Comisión Chilena de Energía Nuclear (CCHEN), exactamente en el cerro Bustamante, a la altura del kilómetro 20 de la ruta 68, túnel Lo Prado. Hasta el momento, el siniestro, que ha consumido cerca de 220 hectáreas, aún se encuentra con algunos focos activos.
Hasta el lugar concurrió personal de la CONAF, cinco brigadas del cuerpo de Bomberos de Quinta Normal y de Carabineros de Chile para controlar la situación. Asimismo, se pusieron a disposición dos helicópteros, dos aviones y dos ten tanker, que desarrollaron sus labores durante la noche.
Es importante hacer hincapié que ninguna instalación nuclear ni logística de la CCHEN ha resultado afectada, por lo que se descarta riesgo radiológico para el entorno, para los trabajadores de la Institución y para los propios brigadistas que se encuentran en las cercanías del lugar.
Si bien ayer domingo dichas instalaciones no se encontraban en operación, funcionarios de la CCHEN concurrieron hasta el sitio para monitorear la situación en terreno. Solo a modo de precaución, se informa que hoy lunes 25 de febrero no operará el Centro de Estudios Nucleares Lo Aguirre, aunque sí hay un comité técnico asesor en emergencia constituido en el lugar, con la finalidad de monitorear la situación y llevar a cabo las acciones pertinentes para evitar cualquier tipo de riesgo radiológico y convencional.
Cabe recordar que el CEN Lo Aguirre está ubicado en el kilómetro 20 de la ruta 68, antes del túnel Lo Prado. Cuenta entre sus instalaciones con un reactor de investigación científica no operativo y sin combustible nuclear, una planta de elementos combustibles e instalaciones radiactivas controladas.
Nuevas generaciones buscan liderar el campo de la energía nuclear
Cinco funcionarias de la Comisión Chilena de Energía Nuclear (CCHEN)
se encuentran participando en el “Taller para nuevos líderes de América Latina
y el Caribe en campos relacionados con tecnologías nucleares” que se realiza en
Sao Paulo, Brasil.
Esta actividad, organizada por el Organismo Internacional de
Energía Atómica (OIEA) y el Instituto de Pesquisas Energéticas e Nucleares
(IPEN), se enmarca en el objetivo de promover y fortalecer a mujeres
profesionales jóvenes de la región en el área de la energía nuclear.
Por eso, el programa de
actividades incluye presentaciones y visitas a laboratorios e instalaciones de
producción de radiofármacos, irradiación, radioterapia y dosimetría, entre
otros. Además, tuvieron la posibilidad de conocer la cartera de proyectos del que
se desarrolla al alero del Acuerdo Regional de Cooperación para la Promoción de
la Ciencia y las Tecnologías Nucleares en América Latina y el Caribe (ARCAL).
Este Programa se ha constituido
en un instrumento eficaz para el desarrollo de la cooperación técnica en
diferentes áreas, contribuyendo al desarrollo económico y social de los países
de la región. Bajo ese marco, cada país pone su institución nuclear al servicio
de la ejecución de los proyectos generados, garantizando a través de sus
profesionales e infraestructura sus resultados. La Comisión Chilena de Energía
Nuclear es la contraparte oficial de Chile en estas materias.
Mujeres
líderes
Dado que existe un alto
interés por aumentar la participación de las mujeres en el área de la energía
(nuclear), cinco de nuestras funcionarias asistieron a este taller. Se trata de
Pamela Quintuprai, Denet Soler y Daniela Ulloa (Departamento Gestión de la Innovación y
Transferencia), Leslie Vironneau
(Sección de Vigilancia Radiológica Individual) y María José Yáñez (Departamento de Protección Radiológica).
“Se trata de la primera
versión de este tipo de talleres organizado por el OIEA”, señaló Leslie
Vironneau, quien agregó que “la idea es fortalecer a personas con potencial de
liderazgo en distintas áreas temáticas, debido –principalmente– al cambio
generacional que estamos viviendo en la región y el mundo”.
Por su parte, María José
Yáñez comentó que “esta actividad proporciona oportunidades de futuros
proyectos a desarrollar, con beneficios para los países de la región”.
Primer ciclotrón usado en Chile para la producción de elementos radiactivos para la medicina nuclear.
En Chile, la medicina nuclear se utiliza en diagnóstico y
terapia del cáncer y de enfermedades cardiovasculares y neurológicas,
atendiendo anualmente a cerca de 200.000 pacientes. De ese universo, la
Comisión Chilena de Energía Nuclear (CCHEN) provee productos a más de 30
clínicas y hospitales, beneficiando a más de 300 pacientes a diario, de
Santiago y Regiones – esto es, Valparaíso, Maule y Biobío.
Atendiendo esta demanda, y considerando la necesidad de
garantizar la óptima calidad del producto y la seguridad de los trabajadores y
el medio ambiente, la CCHEN desarrolla dos iniciativas que buscan ir de la mano
de las políticas de nuestro sistema de salud.
Una de ellas consiste en la actualización del Ciclotrón, una
máquina que opera desde el año 2003, y cuya función es entregar cierta cantidad
de energía a una partícula para acelerarla. Cuando esa partícula choca con un
blanco, se produce una reacción nuclear que genera elementos que permanecen
radiactivos por cierta cantidad de horas.
En este caso, lo que produce es Flúor 18, que es derivado al
Laboratorio de Radioquímica, donde se producen las reacciones químicas que dan
origen al 18F-FDG, una macromolécula que hoy se distribuye en clínicas y
hospitales para diagnosticar cáncer y otras patologías. Tras ser sometido a
estrictos controles de calidad, este producto está en condiciones de ser
distribuido a las clínicas y hospitales del país.
La actualización del Ciclotrón considera la incorporación de
un nuevo blanco, un elemento sólido que cada cierto tiempo debe ser reemplazado.
A ello se suman otras mejoras, como el cambio del sistema de refrigeración y de
radiofrecuencia.
Al respecto, la jefa (s) del Departamento de Estudios de
Seguridad de la CCHEN, Lorena Mariangel, señaló que “en términos de seguridad,
estamos muy contentos con estos proyectos, porque implican mejoras tecnológicas
sustanciales al proceso de producción de radiofármacos y, en especial, porque
al sumarse un nuevo blanco, el uso de ambos será alternado, permitiendo disminuir
el número de mantenimientos y reducir la exposición de los trabajadores a las
radiaciones”.
No obstante estos avances, ninguno de ellos sería
significativo, si no vinieran acompañados de un segundo proyecto que concierne
a las instalaciones radiofarmacéuticas de la CCHEN, cuyo laboratorio es
sometido a importantes remodelaciones. Hasta hoy opera con una capacidad
limitada, puesto que solo cuenta con una celda elaborada en la propia Comisión,
y diseñada para realizar dos funciones: reacción química y dosificación del
Flúor 18.
El proyecto consiste en la puesta en marcha y
comisionamiento de tres nuevas celdas, dos de ellas para síntesis (reacción
química) y una tercera, para la dosificación, lo que significa que hoy ambas
líneas de producción serán independientes.
Avances
En diciembre pasado, especialistas de la empresa italiana Comecer
verificaron el estado actual de las nuevas celdas de síntesis y realizaron las
pruebas de funcionamiento de los sistemas de seguridad. Con ello se garantiza
que durante su funcionamiento rutinario haya una depresión de las celdas, confinando
todo el material radiactivo que contienen para proteger la salud de los
operadores.
En tanto, los primeros días de febrero representantes de la
empresa ITD de Alemania llegaron hasta dependencias de la CCHEN para revisar los
sistemas de estructura y componentes de la celda que corresponde a dosificación.
Andrés Núñez, jefe del Departamento Producción de
Radiofármacos de la CCHEN, señaló que “este proceso de actualización del Ciclotrón
y equipamiento de un nuevo Laboratorio de Radiofarmacia nos permitirá aumentar
la producción, que pasará de 4 a 8 curie (Ci), además de la confiabilidad del
funcionamiento de la máquina, porque se van a reemplazar piezas antiguas”, pero
sobre todo –agregó– “mejoraremos las condiciones de seguridad bajo las cuales
trabajan nuestros operadores”.
Autorizaciones
Ambos proyectos cuentan con las debidas autorizaciones por
parte del órgano regulador, en este caso de la División de Seguridad Nuclear y
Radiológica, la que dio el vamos a la habilitación y puesta en marcha de este
proceso y de sus correspondientes pruebas. Asimismo, se cuenta con la
aprobación del Instituto de Salud Pública y del Servicio de Evaluación de
Impacto Ambiental.
“Un organismo avala desde el punto de vista de seguridad
nuclear y radiológica; otro, como producto
farmacéutico, para garantizar que no vaya a causar ningún perjuicio a quien se
le inyecta; y finalmente, entendiendo su importancia, incorporamos al sector
medioambiental”, comentó Núñez.
Una vez que se realicen todas las interconexiones del
Ciclotrón, de las nuevas líneas de transferencia y se conecten con las nuevas
celdas de síntesis y fraccionamiento, se debe realizar una prueba global para evaluar
su desempeño, desde la producción del Flúor 18, su transferencia a las celdas,
la producción de F18-FDG y posterior fraccionamiento.
Puesto a punto este procedimiento, “parte de la licencia
pide que se realice una prueba de funcionamiento completo en caliente y que el
resultado de esas pruebas se presente a la autoridad regulatoria para evaluar
si ya está en condiciones de operar en forma sistemática”, afirma Mariangel,
quien agrega que “si está todo ok con las pruebas de funcionamiento individual
y global, hacemos un levantamiento radiológico y autorizamos la incorporación
de estas nuevas celdas como segunda línea productiva”.
Se espera que estos proyectos se encuentren operativos a
mediados de 2019.